El inicio de 2026 llegó con una mezcla de ajustes fiscales, estímulos selectivos y mensajes oficiales de “estabilidad tributaria”, aunque en los hechos el bolsillo de las familias mexicanas y potosinas sí resiente cambios concretos. A nivel nacional, estatal y municipal, el nuevo año arrancó con decisiones que, sin crear nuevos impuestos en algunos casos, sí elevan costos cotidianos y redefinen la forma en que los gobiernos buscan recaudar más.
A escala nacional, desde el 1 de enero entraron en vigor nuevos ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), impactando directamente productos de consumo diario. Los refrescos registraron un aumento de tres pesos por litro, lo mismo que los sueros, mientras que el tabaco volvió a ser uno de los sectores más castigados, con un incremento de 85 centavos por cigarro, lo que podría llevar algunas cajetillas hasta los 100 pesos.
Aunque se descartaron nuevos impuestos a los videojuegos, la política fiscal mantuvo su línea de encarecer productos considerados nocivos para la salud, no así la gasolina, el precio promedio nacional de la gasolina Magna se mantuvo alrededor de los 24 pesos por litro; la gasolina Premium registra un precio promedio de 25.79 pesos por litro, mientras que el diésel se comercializa en torno a los 26.41 pesos,
Otro frente relevante es el de las ventas por plataformas digitales, en 2026 se estableció una retención del 10.5 por ciento para quienes comercializan productos o servicios por internet, con el argumento de combatir la informalidad. Para miles de emprendedores, este ajuste representa una nueva presión financiera en un sector que había crecido como alternativa económica tras la pandemia. También el turismo resintió cambios: las tarifas de acceso a museos y zonas arqueológicas operadas por el INAH aumentaron de 96 a 210 pesos, aunque con un descuento aproximado del 50 por ciento para visitantes mexicanos que presenten credencial de elector.
En el ámbito estatal anunciaron estímulos fiscales específicos, como el descuento del 30 por ciento en el refrendo de licencias para la venta de bebidas alcohólicas durante enero de 2026, dirigido exclusivamente a establecimientos afiliados a la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles. El beneficio está condicionado a estar al corriente en obligaciones fiscales y cumplir con la normativa vigente, lo que refleja una política de incentivos focalizados más que generalizados.
El refrendo vehicular se mantiene como otro de los pagos clave de inicio de año, con costos aproximados de entre 900 y 1,344 pesos para automóviles particulares y alrededor de 500 pesos para motocicletas.
En el plano municipal, particularmente en la capital potosina, el Ayuntamiento sostuvo que no hubo aumento de impuestos ni creación de nuevos gravámenes en la Ley de Ingresos 2026. Sin embargo, sí se realizaron actualizaciones derivadas de inflación, valores catastrales y ajustes administrativos. El impuesto predial, uno de los pagos más sensibles para la ciudadanía, sigue sin ser una cuota fija: en viviendas populares oscila aproximadamente entre 300 y 700 pesos; en vivienda media, entre 800 y 2 mil pesos; y en zonas residenciales o comerciales puede superar los 3 mil pesos, dependiendo del valor catastral definido por el municipio.




